El Palacio del Elíseo calificó este viernes de «ataque terrorista racista» el tiroteo que dejó un muerto y cuatro heridos en las localidades de Trappes y La Verrière, al suroeste de París, mientras el presidente Emmanuel Macron viajó al lugar para reunirse con el alcalde y los vecinos. La Fiscalía Nacional Antiterrorista abrió una investigación por «asesinato en relación con una empresa terrorista», agravada por la «pertenencia real o supuesta a una raza, etnia, nación o religión determinada» de las víctimas.
Un hombre abrió fuego desde un auto cerca de las 10.30 en distintos puntos de las dos localidades del departamento de Yvelines. Entre los heridos hay una niña de 12 años que recibió ocho impactos de bala y estaba grave, según informó el alcalde de La Verrière, Nicolas Dainville; tres de los heridos tenían pronóstico reservado, reportó franceinfo.
El sospechoso, identificado como Kevin T., de 39 años, fue detenido en la localidad vecina de Coignières con una metralleta, botes de gas lacrimógeno y guantes. Tenía 13 condenas por delitos comunes, la última de 2013, y no figuraba en los registros de los servicios de inteligencia, según Le Monde; en el allanamiento de su domicilio en Plaisir, la policía encontró que el departamento estaba preparado con trampas y botellas de gas, según franceinfo.
El alcalde de Trappes, Ali Rabeh, denunció «un atentado con connotación racista, probablemente islamófobo». «La persona fallecida es de origen africano y la persona en estado crítico es de origen magrebí», detalló, y consideró «un milagro» que no hubiera más víctimas. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, habló de «un recorrido asesino» y afirmó que «es claramente un crimen terrorista».
«Nuestros pensamientos están con las víctimas, con sus familias y con todos los habitantes de los Yvelines», escribió Macron en la red X. El primer ministro, Sébastien Lecornu, había confirmado el saldo de una persona muerta y cuatro heridos y la detención del agresor.
Fuentes: franceinfo · Le Parisien · France 24

