La Justicia Federal de Brasil ordenó al Gobierno garantizar el transporte gratuito, la alimentación y el apoyo lingüístico necesarios para que los electores indígenas puedan votar en todo el país en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del domingo 25.
La decisión cautelar, dictada por la jueza federal Maria Carolina Valente do Carmo, de la 5ª Vara Federal Civil de Pará, fijó un plazo de 24 horas para que las autoridades adopten las medidas necesarias y prevé una multa diaria de un millón de reales (unos 200.000 dólares) en caso de incumplimiento injustificado.
La resolución responde a una acción del Ministerio Público Federal, que denunció dificultades logísticas durante la primera vuelta del 4 de octubre, en especial la falta de transporte, combustible y personal capaz de comunicarse en lenguas indígenas. Según el MPF, los problemas afectaron a comunidades de varios estados, entre ellos Amapá, Amazonas, Minas Gerais, Mato Grosso, Pará y Pernambuco.
La orden tiene alcance nacional y contempla la provisión de transporte fluvial, terrestre o aéreo según las necesidades de cada comunidad, además de alimentos durante los desplazamientos. «La distancia geográfica, asociada a la inexistencia de transporte accesible, puede transformar un derecho formalmente reconocido en una prerrogativa materialmente inviable», escribió la jueza.
La resolución obliga además al Gobierno federal a dar apoyo financiero y logístico a los municipios, en coordinación con la Fundación Nacional de los Pueblos Indígenas (Funai), la Secretaría de Salud Indígena, las Fuerzas Armadas y la Policía Federal, y establece que en los centros electorales donde sea necesario se habiliten intérpretes, facilitadores culturales y señalización en lenguas indígenas.
Fuentes: Justiça Federal do Pará · G1 · CNN Brasil




