Más de 158 millones de brasileños eligen hoy, domingo 25 de octubre, si Luiz Inácio Lula da Silva continúa en la presidencia o si lo reemplaza el senador Flavio Bolsonaro, ganador de la primera vuelta del 4 de octubre por 47 a 45 por ciento. Ambos cerraron la campaña este sábado con actos multitudinarios y llegan en empate técnico, según el último sondeo del Datafolha, en una definición cuyo resultado pesará en toda la región.
La votación es de 8 a 17 (hora de Brasília, la misma de la Argentina) de manera simultánea en los 26 estados y el Distrito Federal, por tercera elección consecutiva, y el conteo comienza al cierre, recordó BBC News Brasil. El Tribunal Superior Electoral (TSE) no fija hora para el resultado oficial, pero los antecedentes marcan una noche rápida: en 2018 el ganador se conoció cerca de las 19 y en 2022 a las 19.56, aunque la totalización completa llegó de madrugada. La contabilización se podrá seguir en el sitio del TSE y su aplicación Resultados; Globo (G1) hará cobertura en vivo y Folha de S.Paulo sumará proyecciones del Datafolha.
Los candidatos cerraron la campaña este sábado. Lula caminó la Avenida Paulista acompañado de su vice, Geraldo Alckmin, y de Fernando Haddad, Marina Silva, Simone Tebet y Márcio França, tras un acto por la mañana en Copacabana donde afirmó: «Mañana seré elegido presidente de la República otra vez». Seguirá el recuento con aliados en un hotel de la zona de Paulista. Flavio Bolsonaro encabezó una motocaravana en Belo Horizonte junto al gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, y cerró en Río de Janeiro con una caravana hasta Vivendas da Barra, el condominio donde vive su padre; votará en Río y luego viajará a Brasília, relató R7. La ley electoral permitió actos callejeros solo hasta las 22 del sábado.
La última encuesta del Datafolha antes de la elección, encargada por Globo y Folha de S.Paulo y registrada en el TSE, midió a Flavio Bolsonaro con 48 por ciento de las intenciones de voto totales contra 47 por ciento de Lula, y 51 a 49 en votos válidos, el criterio con el que la Justicia Electoral totaliza el resultado. El instituto relevó a 4.050 electores en 124 ciudades entre el viernes 23 y este sábado 24, con margen de error de 2 puntos porcentuales para más o para menos y 95 por ciento de nivel de confianza, por lo que ambos candidatos llegan, según el propio Datafolha, técnicamente empatados dentro del margen. El voto nulo y blanco, que en primera vuelta superó a cualquiera de los otros once candidatos, y los indecisos mantienen el pronóstico abierto.
Incertidumbre por el nuevo mapa geopolítico
Brasil concentra cerca de un tercio del PIB latinoamericano y las decisiones de su próximo gobierno «van a tener un impacto en la dinámica y los precios del comercio regional, así como también en los flujos y condiciones de inversión extranjera de Latinoamérica», dijo a Bloomberg Línea la politóloga Marina Lacalle, de la Universidad Austral, para quien el posicionamiento brasileño «tiene un considerable impacto en Argentina, Uruguay y Paraguay». En el análisis de ese medio, un triunfo de Lula podría frenar el avance de la derecha en la región y sostener una política exterior más autónoma de Estados Unidos y cercana a China, mientras que uno de Bolsonaro profundizaría el giro conservador ya instalado en Argentina, Colombia, Chile y Perú. Para el analista Juan Pablo Milanese, de la Universidad Icesi de Colombia, un eventual triunfo bolsonarista traería un «alineamiento especialmente estrecho» con Washington. Están en juego, además, recursos estratégicos como el agro, las tierras raras, el petróleo y la Amazonía.
En esa línea, la publicación El Dipló advirtió sobre los riesgos institucionales de un triunfo de Bolsonaro: a diferencia de su padre, el senador quedaría a solo 4 votos en el Senado y a 56 en la Cámara de Diputados de una mayoría calificada de dos tercios en ambas cámaras, «último recurso establecido por la Constitución Federal para garantizar la estabilidad institucional», escribió el analista Estevão Bosco.
Bolsonaro: Un hijo del expresidente, con la familia en el centro de la campaña
Flavio Bolsonaro, de 45 años, es el hijo mayor de Jair Bolsonaro y prometió indultarlo el mismo día de una eventual asunción, el 5 de enero de 2027: el exmandatario cumple una condena de 27 años por intento de golpe de Estado. Su Partido Liberal se quedó con 28 de las 81 bancas del Senado y 121 de las 513 en Diputados, un piso que le allanaría la gobernabilidad. Los observadores lo ven más dispuesto a ceder ante Donald Trump, quien nunca ocultó su preferencia por él.
Lula: Un veterano de mil batallas
Lula, uno de los pocos mandatarios de izquierda que quedan en Sudamérica, defiende el multilateralismo y una relación equilibrada con China, el socio comercial histórico del gigante vecino. Su campaña se apoya en las favelas de estados como Río de Janeiro, donde viven más de 2,1 millones de personas, mientras que el voto evangélico favorece a Bolsonaro. La Justicia electoral puso especial foco en garantizar el voto indígena, y también pesa el voto de la comunidad brasileña en la Argentina.
El debate, con Milei de invitado
En el último cara a cara, Lula le preguntó a su rival «si había tomado la motosierra de Milei» y afirmó que en la Argentina «la pobreza llegó a 40 por ciento y la gente come carne de burro». Bolsonaro le respondió que «en Argentina la izquierda gobernó durante veinte años y la destruyó» y dejó al libertario «un país al borde de la hiperinflación». Javier Milei había pedido esta semana «otro guiño azul» para el domingo: «Si las Fuerzas del Cielo acompañan a Flavio Bolsonaro, vamos a dar un paso más en la construcción de esta Internacional de Derecha».
Washington observa de cerca: la iniciativa Escudo de las Américas busca hegemonía económica y militar en la región con la lucha contra el crimen organizado como eje, y el resultado del domingo definirá si Brasil se acerca o no a la órbita de Trump.
Fuentes: G1, BBC News Brasil, TSE, R7, Bloomberg Línea, El Dipló, UOL, O Globo, RTVE




