Más de 400 líderes políticos, empresarios, inversores y ejecutivos tecnológicos participaron este jueves 9 de julio de la primera edición de Reuters NEXT Asia, la cumbre organizada por Reuters en Singapur para analizar el escenario económico y geopolítico de la región. Entre los participantes figuraron representantes de gobiernos del sudeste asiático, directivos de Temasek, Goldman Sachs, Hong Kong Investment Corporation, Schroders, Binance, ST Engineering y Danantara Indonesia, entre otras compañías e instituciones
Durante una jornada de conferencias, entrevistas y paneles, funcionarios de distintos gobiernos asiáticos coincidieron en que la rivalidad entre Estados Unidos y China ya dejó de ser un fenómeno coyuntural y comenzó a redefinir las decisiones de inversión, comercio y desarrollo tecnológico en toda la región.
El encuentro se realizó en un momento especialmente sensible para la economía internacional. La continuidad de la guerra entre Irán e Israel, la incertidumbre sobre las cadenas globales de suministro, la carrera por la inteligencia artificial y las restricciones comerciales impulsadas por Washington y Pekín dominaron buena parte de las discusiones.
La mirada hacia un mundo multipolar
Uno de los mensajes más repetidos durante la conferencia fue que los países asiáticos ya no quieren verse obligados a alinearse con una sola potencia. El vice ministro de Finanzas de Tailandia, Santitarn Sathirathai, sostuvo que su país continuará trabajando tanto con Estados Unidos como con China y que las futuras inversiones serán evaluadas principalmente por su capacidad para generar empleo, transferencia tecnológica y desarrollo industrial, independientemente de su origen. «Nuestra prioridad son los intereses nacionales», afirmó durante uno de los paneles centrales.
Ese diagnóstico también fue compartido por algunos de los principales fondos de inversión soberanos de Asia. Clara Chan, directora ejecutiva de Hong Kong Investment Corporation, señaló que el contexto geopolítico obliga a pensar en inversiones de largo plazo y en sectores estratégicos como inteligencia artificial, energía y biotecnología. Desde Temasek, el fondo soberano de Singapur, su director de inversiones, Rohit Sipahimalani, sostuvo que las tensiones internacionales seguirán presentes durante años y que la respuesta debe ser fortalecer la resiliencia económica antes que intentar anticipar cada crisis.
La IA, el nuevo petroleo
La inteligencia artificial ocupó otro de los principales ejes del encuentro. Ejecutivos de empresas tecnológicas, bancos y fondos de inversión coincidieron en que Asia se está convirtiendo en uno de los principales polos mundiales para el desarrollo de infraestructura destinada a modelos de IA, impulsada por inversiones en centros de datos, semiconductores y computación de alto rendimiento.
La guerra entre Irán e Israel atravesó buena parte de las conversaciones económicas. Si bien los participantes reconocieron que el conflicto generó la mayor perturbación reciente sobre los mercados energéticos, varios inversores consideraron que el momento de mayor incertidumbre ya habría quedado atrás. Sipahimalani sostuvo que el principal canal de transmisión hacia la economía continúa siendo el precio del petróleo y del gas, aunque consideró que, salvo una escalada mucho mayor del conflicto, los mercados ya comenzaron a absorber ese riesgo.
Aunque los temas abordados fueron diversos, desde la transición energética hasta las criptomonedas y la inteligencia artificial, el mensaje que dominó la conferencia fue la necesidad de construir una mayor autonomía estratégica. Para buena parte de los gobiernos e inversores presentes, el escenario internacional dejó de organizarse en torno a una globalización sin fricciones y pasó a estar definido por bloques económicos cada vez más competitivos. Frente a ese nuevo contexto, la prioridad para Asia ya no es elegir entre Washington o Pekín, sino fortalecer sus propias capacidades industriales, tecnológicas y financieras para reducir la dependencia de ambas potencias.





