La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) respaldó la suspensión de embargos a las pymes anunciada por Luis Caputo, pero pidió modificar el plan de regularización de deudas: propone un mínimo de 48 cuotas y eliminar el anticipo del 5% exigido para ingresar.
La entidad consideró positivo que el esquema incorpore obligaciones vencidas hasta el 31 de octubre. A la vez, sostuvo que el pago inicial representa un esfuerzo financiero que las pequeñas y medianas empresas no están en condiciones de afrontar.
CAME también reclamó que se permita incluir deudas que ya forman parte de planes de pago que todavía no caducaron. «Esto significaría una verdadera refinanciación y un oxígeno financiero que la situación de las pymes requiere», señaló en su comunicado.
La confederación recordó que en junio había solicitado al ministro suspender ejecuciones fiscales y evitar multas. Su respuesta al paquete combina el respaldo al alivio anunciado con el pedido de ampliar los plazos para cancelar las obligaciones.
Ventas y financiamiento
El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, también valoró la suspensión como un alivio, aunque reclamó que esté acompañada de financiamiento productivo y recuperación del mercado interno.
«La suspensión puede darle tiempo a una empresa, pero no resuelve por sí sola las deudas acumuladas ni recupera sus ventas», sostuvo. Rosato pidió conocer si el alcance comprende únicamente nuevos embargos o también a las empresas que ya tienen cuentas afectadas.
Ambas entidades ponen el foco en la capacidad de las empresas para sostener la producción y pagar sus compromisos. Los cambios solicitados por CAME amplían las condiciones del plan de 18 cuotas mencionado por el ministro durante la Conferencia Industrial de la UIA.
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Fuente consultada: comunicado de CAME.




