La parálisis de la obra pública, la falta de crédito y la pérdida del poder adquisitivo convirtieron a los corralones de barrio en uno de los eslabones más golpeados del freno de la construcción, según el relevamiento de trabajadores del rubro que publicó este sábado la Agencia Noticias Argentinas.
«El sector está golpeado, las ventas a mí me cayeron entre un 30 y un 40%. La gente compra muy poco material, por ahí lleva lo justo y te pide precios», contó Hugo Romero, responsable de un corralón de Balvanera. El comercio hace «un montón de presupuestos por día» que casi nunca se concretan y redujo su equipo de ocho a seis personas: «Sentís que trabajás mucho, sentís que vendés, pero cuando hacés la cuenta se te va todo».
En Moreno, Mauricio, vendedor de materiales, describió el mismo esquema defensivo: «Para descargar usamos camiones viejos, nos cuesta invertir en nosotros mismos y no nos queremos endeudar por miedo a que la situación empeore todavía más. Casi que no tenemos margen».
Los últimos datos oficiales dan contexto al relato: según el INDEC, la actividad de la construcción cayó 4,4% interanual en agosto, dentro de un Estimador Mensual de Actividad Económica que retrocedió 1,7% en la comparación con igual mes de 2025.
Los testimonios corresponden a un informe de una sola fuente periodística; el dato de actividad es el oficial del organismo de estadística.
Fuentes: INDEC – EMAE agosto 2026



