El Congreso promulgó la enmienda
El Congreso de Brasil promulgó este viernes la enmienda constitucional que pone fin a la jornada laboral de seis días de trabajo y uno de descanso (6×1) y prevé dos días de descanso semanal para todos los trabajadores, en una ceremonia encabezada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
«Lo que está ocurriendo hoy es una conquista del pueblo brasileño que fue aceptada por el Gobierno y aceptada por el Congreso. Por lo tanto, estoy muy feliz», declaró Lula da Silva durante el acto.
La enmienda prevé una reducción gradual de la jornada de trabajo de las actuales 44 horas a 40 horas semanales, sin reducción salarial, dentro de un período de transición de 14 meses. La votación, concluida el pasado 14 de octubre, contó con el respaldo de la oposición, que en un principio estaba en contra del proyecto pero terminó apoyándolo de forma mayoritaria tras la sesión en el Senado: fue aprobado por 75 votos a favor y uno en contra.
El Senado de Brasil aprobó la propuesta de enmienda constitucional que elimina la jornada laboral de seis días de trabajo por uno de descanso, conocida como escala 6×1, y establece dos días de descanso remunerado por semana, sin reducción salarial.
La votación se realizó en dos turnos y fue aprobada en ambas por 75 votos a favor y uno en contra, 11 días antes de la segunda vuelta electoral del 25 de octubre entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal, quien hizo campaña contra la reducción de la jornada laboral pero finalmente decidió en las últimas horas votar a favor.
«Hoy es un día para celebrar una conquista histórica de millones de trabajadores y trabajadoras. El fin de la 6×1 es más que un cambio en la jornada laboral. Es más tiempo para vivir, descansar, estar con la familia, acompañar el crecimiento de los hijos, cuidarse y disfrutar de la vida», escribió Lula en redes sociales, y calificó la aprobación como «una victoria de los trabajadores y trabajadoras».
Aprobada por la Cámara de Diputados en mayo pasado, la PEC fue remitida al Senado y tratada en la Comisión de Constitución y Justicia a partir de agosto. Como no hubo cambios en el texto en la Cámara Alta, la enmienda va ahora a su promulgación.
Una transición gradual
El texto prevé una transición gradual de la actual jornada máxima de 44 horas semanales a un régimen de 40 horas: sesenta días después de la promulgación de la enmienda, las empresas deberán adoptar la escala 5×2 y reducir la jornada máxima a 42 horas semanales y, transcurridos otros 12 meses, el límite bajará a 40 horas.
La propuesta también contempla condiciones diferenciadas para trabajadores con título de educación superior que perciban una remuneración igual o superior a 21.188,87 reales, cuya jornada podrá definirse mediante negociación directa con el empleador, siempre que se mantenga el régimen de cinco días de trabajo por dos de descanso.
La reforma alcanza a los trabajadores registrados regidos por la Consolidación de las Leyes del Trabajo (CLT) y mantiene la posibilidad de establecer acuerdos y convenios colectivos para regular situaciones específicas y categorías sujetas a regímenes diferenciados, como gastronómicos, trabajadores de la salud y fuerzas de seguridad, entre otros.
La Federación de Industrias del Estado de San Pablo repudió la medida en un comunicado al considerar que elevará los costos de las contrataciones por parte de las empresas.



