Este jueves 24 de septiembre el INDEC difundirá los datos oficiales de pobreza e indigencia del primer semestre de 2026, en uno de los indicadores más esperados del calendario estadístico del año. Las estimaciones privadas anticipan un deterioro significativo: la UCA proyecta una pobreza de entre 31% y 32%, la Universidad Torcuato Di Tella la ubica en 31,4% y el propio Gobierno reconoce que el dato será malo.
El dato oficial del segundo semestre de 2025 había registrado una pobreza del 28,2%, el registro más bajo de la gestión Milei y el menor desde 2018. De confirmarse las proyecciones privadas, entre 1,5 y 2 millones de personas habrían caído bajo la línea de pobreza desde diciembre.
En el Gobierno atribuyen el deterioro al repunte inflacionario de la primera parte del año y esperan que, con la desaceleración de los índices de precios en los últimos meses, los indicadores sociales vuelvan a mostrar una mejora durante el segundo semestre.
Los factores que explican el deterioro son varios. Las canastas básicas empezaron a subir por encima de la inflación, mientras que transferencias como la AUH no tuvieron mejoras reales significativas. Programas como Progresar, Acompañamiento Social y Volver al Trabajo redujeron su cobertura, y el empleo formal se achicó con salarios que perdieron terreno frente al año anterior.





