Un relevamiento realizado por el Movimiento Evita y el Instituto de Investigaciones Gino Germani de la UBA sobre 231 hogares de 26 barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires confirma un cambio estructural en el uso del crédito entre los sectores más vulnerables: el endeudamiento ya no está asociado principalmente al consumo de bienes sino a la cobertura de necesidades básicas. El 70% de los hogares relevados tomó deuda en los últimos seis meses para pagar alimentos, medicamentos, servicios públicos o el alquiler.
El perfil del endeudamiento también cambió: las fuentes de crédito más utilizadas ya no son los bancos sino las tarjetas de crédito informales, los préstamos entre vecinos y los créditos de fintechs y billeteras virtuales, que cobran tasas de hasta el 250% anual. El 43% de los hogares encuestados declaró tener dificultades para pagar sus deudas actuales, y el 28% señaló haber dejado de comer algún día por falta de dinero en los últimos tres meses.
El informe advierte que este tipo de endeudamiento no genera activos ni mejora las condiciones de vida de los hogares, sino que los atrapa en una espiral de déficit crónico que se profundiza con cada suba de tarifas o cada mes sin mejora salarial real.





