El conflicto entre Estados Unidos e Irán entró en una nueva fase de peligrosa escalada. Las fuerzas del Comando Central estadounidense (CENTCOM) lanzaron una nueva oleada de ataques contra objetivos militares iraníes en respuesta a agresiones de Teherán contra buques que transitaban por el estratégico estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio mundial de petróleo. En total, las tres rondas de ataques de la semana alcanzaron alrededor de 140 objetivos militares iraníes, incluyendo instalaciones costeras en Bandar Abbas y Sirik.
El conflicto se inició el 28 de febrero de 2026 con la Operación Furia Épica, un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel que derivó en la muerte del líder supremo Ali Jamenei. Desde entonces, la región vive una guerra de alta intensidad que en junio había encontrado un frágil alto el fuego, sellado para dar lugar a 60 días de negociaciones. Ese acuerdo se derrumbó esta semana: Trump acusó a Irán de violar los compromisos a diario y anunció nuevos ataques. En represalia, la Guardia Revolucionaria iraní atacó bases estadounidenses en Bahréin, Kuwait y Qatar, donde dos adultos y un niño resultaron heridos por la caída de escombros. Qatar, Pakistán y el secretario general de la ONU llamaron a retomar el diálogo, mientras los mercados globales volvieron a sufrir caídas y el precio del petróleo subió.





