Horas antes de los allanamientos a Sur Finanzas del 1 de diciembre de 2025, una secretaria de Ariel Vallejo escribió: «Que borre todas las cámaras». El mensaje integra la secuencia que reconstruyó el juez federal Juan Tomás Rodríguez Ponte y que publicó La Nación. Para el magistrado, los intercambios forman parte de un presunto «protocolo» para ocultar registros, retirar efectivo y mover bienes. Fuentes cercanas al financista negaron ante el diario que él hubiera dado órdenes en ese sentido.
La reconstrucción salió a la luz después del procesamiento de Vallejo, dueño de la financiera vinculada con préstamos y patrocinios a clubes de fútbol. La decisión fue informada el 6 de noviembre y alcanza a otras 17 personas y nueve sociedades. El juez dispuso que el empresario cumpla prisión preventiva bajo arresto domiciliario, con monitoreo electrónico. El procesamiento no es una condena.
Según los chats que La Nación atribuye al escrito judicial, las alertas internas comenzaron el 28 de noviembre de 2025. Micaela Sánchez, identificada en la causa como quien guardaba llaves de cajas fuertes y equipos informáticos, preguntó a una empleada si había «algo raro». La respuesta fue que estaban operando «solo blanco» y que el resto se encontraba resguardado.
Durante la madrugada del allanamiento, los pedidos se sucedieron. A la 1:33, Daniela Sánchez, secretaria personal de Vallejo, indicó que retiraran temprano las ganancias. A las 2:07, Susana Hoffman, asesora de la firma en normativa del Banco Central, pidió al encargado de sistemas ingresar a las computadoras de los cajeros y «desconectar los programas». A las 2:57 llegó la instrucción sobre las cámaras.
Hoffman sostuvo en su descargo que se refería a aplicaciones personales no permitidas, como WhatsApp o Instagram. De acuerdo con la reconstrucción del diario, el juez cuestionó por qué esa tarea debía ejecutarse de madrugada, el mismo día de los procedimientos. Las secretarias y colaboradoras también rechazaron las acusaciones y alegaron que no tenían poder de decisión sobre las operaciones financieras.
Los mensajes citados describen además retiros de efectivo de sucursales de Adrogué Chico y Banfield, donde se habrían dejado montos pequeños. La secuencia continuó después de los allanamientos: el 2 de diciembre, un portavalores escribió que iban a «esconder las tres camionetas» y, al día siguiente, otra secretaria pidió al técnico que limpiara su computadora. El portavalores declaró que no tenía motivos para suponer que estacionar los vehículos en otro lugar pudiera constituir una obstrucción; la secretaria negó las acusaciones.
El expediente investiga una estructura que, según la hipótesis judicial, habría incorporado al circuito formal ganancias de operaciones cambiarias al margen de las normas, mediante sociedades y cuentas de terceros. Vallejo negó la existencia de esa red y defendió la legitimidad de sus operaciones. El juez espera un informe de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado sobre los movimientos contables y los vínculos de la financiera con clubes.
Los chats y las explicaciones de los involucrados se presentan aquí con atribución a la reconstrucción periodística. Cíclico no tuvo acceso a la resolución judicial completa.
Fuentes: La Nación, reconstrucción de los mensajes; La Nación, procesamiento y fecha de los allanamientos; Border, alcance de la causa.



