Un grupo de socios y directores de Adecoagro encabezado por Mariano Bosch compró las empresas agropecuarias de la familia Benetton en la Argentina, con establecimientos que abarcan más de 900.000 hectáreas en cuatro provincias. La adquisición fue realizada a título personal por los empresarios, no por Adecoagro como compañía.
La operación comprende Compañía de Tierras Sud Argentino (CTSA) y Ganadera Cóndor. Bloomberg Línea informó que voceros vinculados con la transacción confirmaron la venta, negociada durante un año, mientras Infobae también la corroboró con fuentes que conocen el acuerdo. En las fuentes revisadas no se informó el precio.
Qué cambia y qué continúa
Bosch, CEO de Adecoagro, asumirá la presidencia de las dos sociedades adquiridas. Agustín Dranovsky continuará como director ejecutivo de CTSA y los nuevos propietarios mantendrán el perfil de explotación agrícola, ganadera y forestal, según Bloomberg Línea.
La distinción entre los compradores y la empresa es central: la operación no debe confundirse con una inversión de Adecoagro ni atribuirse automáticamente a sus accionistas corporativos. El cambio de control de las firmas rurales tampoco implica, por sí solo, el cierre de establecimientos o la interrupción de la producción.
Las tierras se distribuyen entre Santa Cruz, Chubut, Río Negro y Buenos Aires. Además de la cría de ovejas y bovinos y la producción de lana, las compañías desarrollan cultivos y actividades forestales. En Buenos Aires, la explotación incluye trigo, maíz, soja, cebada y girasol.
La escala del negocio
La ficha de CTSA publicada por Edizione, el holding de la familia Benetton, registra aproximadamente 920.000 hectáreas, más de 300.000 cabezas de ganado y más de 250 empleados, con cifras al 31 de diciembre de 2025. Esos datos permiten dimensionar el negocio, pero no son un comunicado actualizado sobre el cierre de la venta.
La compañía nació en 1889 como The Argentine Southern Land Company Limited y fue adquirida por Edizione en 1991. El acuerdo marca la salida de la familia Benetton del negocio agropecuario argentino después de 35 años. No equivale a afirmar que la marca textil abandone toda actividad comercial en el país.
La continuidad operativa y el cambio de propietarios son los elementos comprobados por las coberturas de la transacción. Su eventual impacto sobre inversiones, empleo o conflictos territoriales requiere información adicional y no puede deducirse sólo del tamaño de la superficie transferida.
Fuentes: Bloomberg Línea; Infobae; Edizione, datos de CTSA al cierre de 2025.
