La producción de hidrocarburos en Santa Cruz quedó completamente interrumpida luego de que el Sindicato Petrolero, Gas Privado y Energías Renovables (SIPGER), conducido por Rafael Güenchenen, declarara un paro general por tiempo indeterminado en la totalidad de los yacimientos de la provincia. La medida se activó luego de que la empresa Patagonia Resources se negara a reincorporar operarios desafectados y avanzara con la baja de contratos, una decisión que otras operadoras replicaron en las semanas previas.
El gremio denuncia cancelaciones de contratos comerciales, paralización de equipos y despidos que dejaron a cientos de trabajadores sin tareas efectivas. El SIPGER advirtió que no aceptará «un vaciamiento progresivo sin información clara ni compromiso de inversión por parte de las operadoras» y exigió a YPF el inicio urgente de trabajos de remediación ambiental y abandono de pozos, con prioridad en la contratación de mano de obra local. Los trabajadores instalaron bloqueos en los accesos a los bloques productivos. El conflicto añade presión sobre el sector energético de la provincia justo cuando el Gobierno impulsa el Super-RIGI como herramienta para atraer inversiones a la industria hidrocarburífera patagónica.
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