El cierre del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona tuvo un momento que nadie esperaba: el juez Alberto Gaig, presidente del Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro, se quebró en llanto cuando le tocó hablar al final de la última audiencia. «No puedo hablar», reconoció, después de agradecer a las partes, a la familia de la víctima y a los periodistas que cubrieron el debate desde el inicio. «Fue fuerte, creo que para todos. A mí me sorprendió su reacción, no la esperaba», contó una fuente cercana al tribunal.
Cuando se repuso, Gaig anunció que el veredicto se conocerá el 22 de diciembre a las 12 y dictó la absolución del médico clínico Pedro Di Spagna, el único de los siete acusados para quien la Fiscalía y las querellas habían pedido la absolución. En el debate se acreditó que Di Spagna intervino solo como interconsultor: en el chat «Tigre» recomendó medicamentos para las indigestiones de Maradona y aconsejó un nutricionista, pero nunca tuvo el número de la víctima y solo la visitó una vez, el 12 de noviembre de 2020, junto al neurólogo Jorge Macía.
Las hijas de Maradona pidieron la palabra
Antes del cierre, Dalma Maradona habló invadida por el llanto, tras el pedido de su abogado Fernando Burlando: «Sé que es difícil, pero es otra posibilidad para defender a mi papá». Jana, enemistada con Dalma y Gianinna por haber pedido la absolución del psicólogo Carlos Díaz, les agradeció a los jueces y también lloró, consolada por su novio y sus abogados.
Las últimas palabras de los acusados
Nancy Forlini y Carlos Díaz no se manifestaron. Leopoldo Luque se solidarizó con los seres queridos de Diego: «Me va a doler siempre la muerte de Maradona, soy inocente». Agustina Cosachov, igual que Mariano Perroni, envió su pésame a la familia y dijo: «Hice lo mejor que pude»; al dejar el micrófono se tapó el rostro. Los dichos de Luque, con el detalle de los pedidos de pena, están en nuestra nota del cierre de los alegatos.
Los alegatos del final
En la última jornada, la defensa de Perroni pidió su absolución. Miguel Ángel Pierri sostuvo que su defendido «hubiera sido un gran testigo para la Fiscalía», que «nunca medicó» y que «no alquiló la casa de Tigre». «Mariano ya está condenado: se separó de su esposa, su madre falleció y cambió a sus hijas de colegio porque decían que era un asesino», agregó. El cofdefensor Martín Montalto cerró: «A Diego no se lo honra con una condena injusta, se lo honra haciendo justicia, y hacer justicia también significa absolver a quien se ha comprobado que no cometió el delito que se le atribuye».
El tribunal, integrado por Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, rechazó los planteos de nulidad del debate y de los alegatos presentados por Nicolás D’Albora, defensor de Forlini. El segundo juicio por la muerte de Maradona llegó a su fin después de 50 audiencias y 70 testigos; el primero había sido anulado por un documental que comprometió la imparcialidad de una de las juezas.

