El Gobierno francés desplegará este sábado 70.000 policías y gendarmes en todo el país, con unidades de élite como el GIGN y el RAID, unos 20 vehículos blindados y 15 camiones hidrantes, ante las nuevas protestas convocadas por estudiantes, sindicatos y los Chalecos Amarillos, anunció el ministro del Interior, Laurent Nuñez. El ministro aseguró que las autoridades serán «inflexibles» con «los vándalos y los saqueadores» y denunció numerosos llamados en las redes a cometer desmanes.
La prefectura de policía de París impuso además un toque de queda nocturno para los menores no acompañados por un tutor legal, desde este viernes y hasta el lunes entre las 21 y las 6, en sectores como Les Halles, Hôtel de Ville, Champs-Elysées, Bastille y Place d’Italie y alrededores de las principales estaciones. El Louvre, el Museo de Orsay, el Grand Palais, el Petit Palais, el Museo Picasso, la Orangerie, la Fundación Cartier y la Ópera de París no abrirán durante el fin de semana, y la feria Art Basel suspendió su edición. Lyon, Marsella, Le Mans, Saint-Étienne, Limoges, Toulouse, Perpiñán, Mulhouse y Burdeos aplicarán toques de queda parciales.
Macron recibió este viernes durante casi tres horas a organizaciones de estudiantes secundarios, que valoraron el «diálogo constructivo» pero lamentaron la falta de «respuestas concretas». Más de 200 personas ya fueron encarceladas por la violencia del fin de semana pasado. Para el sábado también está previsto el congreso de la ultraderechista Agrupación Nacional en Orléans, donde se esperan hasta 30.000 contramanifestantes.
Tras el Consejo de Defensa reunido este viernes, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, reiteró la recomendación de evitar manifestaciones en todo el país en los próximos días, «en particular el sábado», y confirmó que el Gobierno prohibirá las solicitudes de concentración de personas «que no tengan legitimidad para hacerlo», mientras que a las marchas sindicales notificadas formalmente se les propondrán rutas alternativas para proteger los centros urbanos.
Las prefecturas ya formalizaron las restricciones para el sábado 24: Lyon y Marsella prohibieron todas las manifestaciones; Toulon vedó las concentraciones en el centro de la ciudad entre las 11 y las 23:59; y Niza, Rouen y Le Havre impusieron prohibiciones parciales. París extendió hasta el lunes el toque de queda parcial que rige en partes de la ciudad, y el Louvre, el Museo de Orsay y el Museo Picasso permanecerán cerrados el sábado.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció que los prefectos podrán prohibir las concentraciones «ilegítimas» que no estén convocadas por sindicatos. «La recomendación general es que no haya manifestaciones en los próximos días», dijo el jueves 22, tras reunirse con los responsables de la seguridad interior.
Las marchas sindicales seguirán autorizadas, en recorridos alternativos. Macron convocó además un Consejo de Defensa para el viernes 23 con el fin de adoptar medidas adicionales de seguridad.
«Actos sediciosos»
El mandatario atribuyó los disturbios del sábado 17 de octubre a grupos organizados de ultraizquierda. «Se produjeron actos políticos e incluso sediciosos, llevados a cabo por grupos organizados de ultraizquierda que pretenden hacer caer la República», afirmó. «Actuaron con extrema peligrosidad, una violencia muy elevada y planificación».
Los incidentes comenzaron en una movilización contra el encarecimiento del costo de vida y derivaron en saqueos, incendios y ataques a edificios públicos, sobre todo en París.
Qué se espera para el sábado
El Ministerio del Interior prevé para el sábado un despliegue de policías y gendarmes un 20% mayor que el del 17 de octubre, con apoyo de militares y unidades de élite. Lyon prohibió todas las manifestaciones ese día. Macron dijo que el Gobierno trabaja con fuerzas políticas y sindicales, y que el lunes recibirá a organizaciones estudiantiles, docentes y sindicales, patronales, representantes de las administraciones territoriales y parlamentarios.
Fuentes: franceinfo, BBC, Le Parisien, DW y RTVE, France 24 y BFMTV.




