Los resultados de la evaluación Aprender 2025 mostraron una mejora generalizada en los aprendizajes de los alumnos de 6° grado de primaria: los puntajes subieron 10,5 puntos en Lengua y 3,5 en Matemática respecto de la edición anterior. La tendencia positiva se extendió a casi todo el país: 23 provincias avanzaron en Lengua y 22 en Matemática, lo que marca un progreso más homogéneo que en mediciones previas.
Sin embargo, los datos también exponen una brecha estructural que el sistema educativo argentino no logra cerrar. Entre los estudiantes de nivel socioeconómico alto, el 89% alcanza desempeños al menos satisfactorios en Lengua y el 73% en Matemática. En los niveles socioeconómicos bajos, esas cifras caen al 67% y al 43%, respectivamente. Una diferencia de más de 20 puntos porcentuales que no se explica por capacidades individuales sino por condiciones de origen, y que el propio diseño de la evaluación permite observar con claridad año a año. La discusión sobre qué políticas concretas se necesitan para acortar esa brecha sigue pendiente.
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