Los activos financieros de Brasil registraron fuertes pérdidas este lunes, en la primera rueda después de la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva, un resultado que el mercado no esperaba: las encuestas de balotaje mostraban al senador opositor Flávio Bolsonaro levemente al frente y los inversores habían descontado un cambio de gobierno.
El índice Ibovespa de la Bolsa de San Pablo caía más de 17% hacia las 11:30, después de tocar un piso de 169.516 puntos; a las 11 rondaba los 172.100 puntos, 16,1% abajo. La rueda arrancó con un circuit breaker: la B3, la operadora bursátil, suspendió las negociaciones a la vista durante 30 minutos cuando la caída superó el 10% y las reabrió en subasta entre las 10:30 y las 10:35. Es la primera vez que se activa ese mecanismo desde marzo de 2020, en plena pandemia de Covid-19. Aunque las reglas prevén una segunda suspensión de una hora cuando la baja supera el 15%, la B3 no la accionó tras la reapertura y no explicó el motivo, según Valor Econômico. En el mercado de futuros, el contrato de Ibovespa con vencimiento en diciembre llegó a caer más de 17% y la B3 amplió el límite de baja diaria de esos contratos del 15% al 20%.
El dólar, en tanto, abrió con una suba de 12,5% y alcanzó los R$5,60; hacia las 11 se mantenía con un alza superior al 10%, a R$5,51. Las tasas de interés futuras también saltaron: el contrato DI para enero de 2028 trepó 206 puntos básicos, hasta el 14,915%. En San Pablo, los bancos encabezaban el desplome: las units de BTG Pactual perdían 34%, las acciones de Banco do Brasil 31% y las de Bradesco 25%, mientras que Petrobras cedía hasta 10% y Vale trepaba 7%, favorecida por la disparada del dólar. En la preapertura de Nueva York, los papeles de las principales empresas brasileñas se desplomaron: los ADRs de Petrobras cedían 22,8% y los de Itaú Unibanco, 25,7%, mientras que XP, que cotiza en el Nasdaq, se hundía 47% y Mercado Libre, que concentra gran parte de sus operaciones en Brasil, perdía 9%.
«El mercado precificó y se preparó para un cambio de gobierno, con la esperanza de años más racionales en el control del gasto y el perfil de la deuda pública. Con el escenario consumado de la reelección de Lula, los inversores globales recortan sus expectativas», explicó a CNN Brasil Gabriel Magno, jefe de asignación de inversiones de la gestora AW Capital.
El impacto regional. En un informe sobre el resultado electoral, el economista argentino Alberto Ades, una de las voces que escucha el presidente Javier Milei según el perfil publicado por El Observador, advirtió que «un Brasil volátil prolongaría el castigo relativo frente a pares» para la Argentina. Ades señaló que, con el balotaje cerrado, «el mercado espera el nombre del ministro de Hacienda y alguna señal sobre la meta fiscal» en Brasil, donde la deuda bruta ronda el 98% del PIB según el FMI y la tasa Selic está en 13,75%. «Un mensaje creíble podría frenar la caída del real y del Ibovespa», planteó.
Para la Argentina, Ades advirtió que la inestabilidad brasileña puede derivar en un contagio negativo regional, con el riesgo país ya por encima de los 700 puntos: «El mercado mira los vencimientos de 2027, de unos US$25.400 millones, y la actividad, con recesión técnica probable».
Lula fue reelegido este domingo con el 51,79% de los votos contra el 48,21% de Flávio Bolsonaro, que anunció que impugnará la elección.
Fuentes: CNN Brasil · Valor Econômico · Veja · B3 · El Observador



