El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, valoró este martes las medidas anunciadas por el ministro de Economía, Luis Caputo, para aliviar la presión fiscal sobre las empresas, pero reclamó un pacto fiscal federal para la competitividad y un régimen de incentivos que llamó «RIGI industrial».
«Son anuncios muy importantes que veníamos conversando hace muchos meses», dijo Rappallini en el cierre de la 32° Conferencia Industrial de la entidad, donde también habló el jefe de Gabinete, Diego Santilli. El titular de la UIA sostuvo que la estabilidad macroeconómica es una condición fundamental «aunque insuficiente», y que el desafío es «pasar de una economía organizada para defenderse a otra que permita invertir y crecer».
El diagnóstico es exigente: la producción industrial cayó 2,8% en los primeros nueve meses del año frente al mismo período de 2025, algunos sectores producen entre 15% y 20% menos que en 2022 y entre agosto de 2023 y julio de 2026 la industria perdió casi 95.000 puestos de trabajo formales, un promedio de 3.700 empleos menos por mes durante este año. «Detrás de estos números hay empresas que enfrentan una demanda interna debilitada, dificultades de financiamiento y costos que siguen condicionando la producción», afirmó.
La propuesta de la entidad es un pacto fiscal federal para la competitividad, coordinado con provincias y municipios y sin abandonar el equilibrio fiscal. Según la presentación del presidente del Departamento de Política Tributaria de la UIA, Carlos Abeledo, el régimen incluye una alícuota única de Ganancias del 25% (hoy es del 35%), el cómputo de las contribuciones patronales y del impuesto a los débitos y créditos a cuenta de IVA y Ganancias, la amortización acelerada de inversiones, reintegros a la exportación y estabilidad fiscal por 30 años. En el plano provincial y municipal, plantea reducir Ingresos Brutos hasta la exención, exceptuar del Impuesto de Sellos el financiamiento productivo y excluir retenciones y percepciones.
Caputo había anunciado cuatro medidas: la suspensión de los embargos de ARCA para pymes hasta mayo de 2027; la ampliación del plan de pagos a 18 cuotas, que incorporará obligaciones vencidas hasta el 31 de octubre; el uso de saldos a favor para cancelar deudas aduaneras, con el 100% de los créditos por IVA de exportación o reintegros para las pymes; y una línea de créditos del Banco Nación para la industria automotriz a tasa fija de alrededor del 20% y hasta cinco años. Además, adelantó que propondrá a los gobernadores eliminar el Impuesto de Sellos: «Vamos a ofrecer desde el Estado pagarles la mitad de ese impuesto a cambio de que las provincias resignen la otra mitad».
En la apertura de la conferencia, su presidente, Silvio Zurzolo, había advertido que «no podemos pedirle al talento argentino que compense indefinidamente todo lo que funciona mal alrededor de la producción». Rappallini insistió en que las pymes intensivas en mano de obra no pueden esperar a una reforma integral y reclamó una agenda que incluya crédito a tasas razonables, lucha contra el contrabando, abastecimiento energético, modernización laboral, infraestructura y formación de recursos humanos.




