La Universidad de Buenos Aires se ubicó en el puesto 84 del QS World University Rankings 2027, consolidándose entre las 100 mejores instituciones académicas del planeta y reafirmando su liderazgo en América Latina. Es la única universidad argentina y latinoamericana presente en ese grupo de excelencia, en una edición que evaluó a 8.808 instituciones de 106 países. Sin embargo, el ranking también enciende una señal de alarma: el desfinanciamiento que viene sufriendo el sistema universitario argentino ya empieza a reflejarse en los indicadores de ciencia.
Los números que destacan son contundentes: la UBA se ubica en el puesto 34 global en Reputación Académica y en el puesto 24 en Resultados de Empleabilidad, colocándose entre las 50 mejores instituciones del mundo en ambas dimensiones. A nivel nacional, lidera seis de los nueve indicadores de la metodología QS, entre ellos Reputación entre Empleadores, Redes Internacionales de Investigación, Sostenibilidad y Profesores Internacionales.
Pero hay una contracara. El indicador de Redes Internacionales, que mide las publicaciones científicas realizadas en colaboración con instituciones de otros países, registró un descenso. Ben Sowter, vicepresidente senior de QS, lo puso en contexto: las restricciones presupuestarias que afectan a los programas científicos generan inquietud respecto de la continuidad de las investigaciones y la colaboración internacional.
El rector Ricardo Gelpi no esquivó la lectura política del resultado: «El desfinanciamiento de los últimos años tiene consecuencias directas en el sistema universitario argentino«, afirmó, aunque destacó que el reconocimiento «redobla nuestro compromiso con la sociedad argentina, que entiende el valor de la educación pública«. En la misma línea, el vicerrector Emiliano Yacobitti pidió que el avance salarial y presupuestario reciente abra una nueva etapa de diálogo, y fue directo sobre la condición para que eso suceda: «Es fundamental la inmediata implementación de la Ley de Financiamiento Universitario«.
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