El episodio de ausencia más prolongado de la gestión de Javier Milei generó una semana de versiones, desmentidas y preguntas sin respuesta. El presidente no pisó la Casa Rosada desde el 31 de julio —cuando recibió al presidente de Corea del Sur— hasta el lunes 24 de agosto, cuando convocó a una reunión de gabinete que fue la primera desde el 9 de julio.
En total, 45 días con una presencia pública muy intermitente, incluyendo 24 días sin despachar en Balcarce 50.
Durante ese período, Milei permaneció recluido en la Quinta de Olivos, sin agenda oficial visible, sin recibir ministros, sin dar entrevistas y con actividad casi nula en redes sociales. El 17 de agosto apareció en el acto por San Martín, donde según Revista Noticias se lo vio «hinchado» y con dificultad para caminar. La publicación tituló en tapa «La soledad de Milei» y lo describió como «aislado en Olivos», con dolores físicos y distanciado de colaboradores históricos como Agustín Laje.
El hashtag #DondeEstaMilei volvió a circular en redes con fuerza. El vocero Adrián Ravier salió a desmentir las versiones: «Están muy bien, son absolutamente absurdas». Desde el Gobierno explicaron que Milei aprovechó el período para escribir su próximo libro y preparar discursos, sin las interrupciones de la rutina en Balcarce 50. Una fuente del propio Gobierno reconoció que la decisión de volver a la Rosada el lunes 24 estuvo influida por la cobertura mediática de la semana anterior.
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