La misión técnica del FMI que aterrizó este lunes en Buenos Aires para la tercera revisión del acuerdo llega con un foco que va más allá de las metas de reservas y el resultado fiscal. Los técnicos del organismo también monitorean dos variables que podrían complicar el frente externo en los próximos meses: el impacto del fenómeno de El Niño —que la ONU confirmó que se extenderá hasta febrero de 2027— sobre el flujo de divisas del agro, y la presión que el calendario electoral de 2027 puede generar sobre el tipo de cambio.
El mercado especula con que la administración Trump, que mantiene un alineamiento político con Milei, podría dar señales de respaldo al programa argentino durante el período preelectoral, lo que se traduciría en cierta flexibilidad del FMI para acomodar metas si los números se complican.
Sin embargo, esa lectura no tiene confirmación oficial. Lo concreto es que el organismo también monitorea la cobertura cambiaria minorista —el nivel de dolarización de carteras de pequeños ahorristas— como indicador de la confianza del público en el esquema vigente. El superávit primario del primer semestre quedó en 0,6% del PBI, por debajo de la meta del 0,7%, y ese desvío será uno de los ejes de las conversaciones técnicas de la semana.
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