El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) del INDEC registró en agosto una suba del 2,1%, por encima del 1,8% de julio y del 1,9% de la inflación minorista del mismo mes. La aceleración del índice mayorista responde principalmente al encarecimiento del petróleo crudo y sus derivados, que subieron impulsados por los efectos de la guerra en Medio Oriente sobre los mercados internacionales de energía.
El IPIM mide los precios en la primera etapa de comercialización, antes de que los productos lleguen al consumidor final, y por eso funciona como un indicador adelantado de presiones inflacionarias. Que el mayorista acelere mientras el minorista desacelera puede indicar que parte del ajuste de costos todavía no se trasladó a los precios al consumidor, lo que genera presiones latentes sobre la inflación de los próximos meses. El componente de Productos primarios fue el más dinámico, traccionado por agropecuarios y minería. Los Manufacturados crecieron en línea con el índice general y los Productos importados mostraron una desaceleración.
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