La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó este miércoles el pedido del gobierno de Donald Trump de aplicar una nueva política que restringe tratamientos médicos para los reclusos transgénero en las prisiones federales. En una orden breve y sin firma de una oración, el tribunal dejó en pie la decisión de un juez federal de Washington que prohíbe a la Oficina de Prisiones aplicar la política. No explicó sus razones. Los jueces Samuel Alito y Clarence Thomas indicaron que habrían concedido el pedido.
La política, adoptada por la Oficina de Prisiones en febrero, suspendía cirugías y terapia hormonal para los reclusos con disforia de género, y también adaptaciones como rellenos para el pecho, fajas, pelucas y maquillaje. Los abogados de los reclusos que la impugnaron dijeron que obligaba a suspender el tratamiento de casi 1000 personas bajo custodia de la Oficina, que, según ellos, da tratamiento hormonal desde 1992.
El camino judicial
Tres reclusos transgénero presentaron una demanda colectiva. El 26 de agosto, el juez Royce Lamberth prohibió a la Oficina de Prisiones aplicar la política; un panel dividido de la Cámara de Apelaciones del Circuito de Washington rechazó congelar esa orden. La Oficina recurrió a la Corte Suprema el 28 de septiembre. El gobierno argumentó que la política es necesaria para «mantener la seguridad institucional».
Li Nowlin-Sohl, abogada de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) que representó a los reclusos, dijo: «Negar la atención médica necesaria, incluyendo la atención médica de afirmación de género, a las personas encarceladas constituye una violación de sus derechos constitucionales fundamentales».
Fuentes: SCOTUSblog, AP y ACLU.
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