Las acciones de Intel llegaron a caer alrededor de un 30% durante la rueda del viernes en Wall Street, después de que la fabricante de procesadores difundiera una previsión de ingresos para el último trimestre inferior a la esperada por el mercado. La baja arrastró a otras empresas de semiconductores en una jornada de ventas en el sector tecnológico.
La empresa proyectó una facturación de entre US$15.000 millones y US$16.000 millones para el cuarto trimestre, según su informe de resultados. Los analistas esperaban cerca de US$17.000 millones. El retroceso de la cotización corresponde a la negociación intradiaria.
Computadoras y centros de datos, a distintas velocidades
El golpe bursátil llegó pese a que los ingresos de Intel crecieron un 21% interanual en el tercer trimestre, hasta unos US$16.500 millones. El contraste está en sus negocios: los procesadores para computadoras personales enfrentan una demanda débil, mientras los centros de datos y la inteligencia artificial necesitan cada vez más capacidad.
En su comunicado, Intel sostuvo que su prioridad inmediata es ampliar la oferta de procesadores Xeon para responder a esa demanda. El director ejecutivo, Lip-Bu Tan, señaló que la compañía busca aumentar el suministro y fortalecer sus productos, en un contexto de dificultades para la industria de las computadoras personales.
Reuters informó que las restricciones de abastecimiento limitaron la capacidad de Intel de aprovechar el crecimiento de los centros de datos. A la vez, el encarecimiento de las memorias utilizadas en computadoras presiona sobre los precios de los equipos y sus ventas, mientras los fabricantes destinan capacidad a componentes para inteligencia artificial.
Una caída que alcanzó a otros fabricantes
La venta de acciones se extendió a firmas como AMD, Arm, Qualcomm, Nvidia, Broadcom y Micron. Según Reuters, sus papeles retrocedían entre un 4% y un 12% en distintos momentos de la jornada. También bajaron fabricantes de servidores y equipos, entre ellos Dell, Hewlett Packard Enterprise y Super Micro Computer.
El informe de Intel coincidió con un mercado atento al costo de la expansión de la inteligencia artificial. Las inversiones en fábricas, servidores y centros de datos consumen efectivo mientras las compañías intentan convertir la demanda de procesamiento en ingresos sostenidos.
Intel venía de una fuerte suba bursátil: sus acciones habían más que duplicado su valor en el año, de acuerdo con Reuters. La reacción del viernes muestra el cambio de expectativas que provocó su previsión para los próximos meses.
Fuentes consultadas: resultados oficiales de Intel, Reuters y CNBC. Imagen de archivo: Sixflashphoto / Wikimedia Commons, CC BY-SA4.0, redimensionada.


