El Ministerio de Seguridad de la Nación presentó una denuncia penal contra los manifestantes que protagonizaron los incidentes durante la 5ª Marcha Federal Universitaria, con cargos por resistencia y atentado a la autoridad, atentado al orden constitucional y daño agravado. Según la presentación judicial, algunos de los involucrados actuaron con los rostros cubiertos, dañaron bienes públicos y utilizaron objetos contundentes para agredir a integrantes de las fuerzas federales desplegadas en la zona.
El escrito plantea que los disturbios ocurrieron mientras el Congreso sesionaba y señala que habrían tenido como objetivo «inhibir y/u obstruir en forma parcial o plena la actividad legislativa» prevista para esa jornada. En paralelo, la cartera de Seguridad avanza en la recopilación de fotografías y videos para identificar a los responsables de los destrozos y las agresiones.
También hubo daños en el espacio público: según una estimación preliminar del Gobierno de la Ciudad, los destrozos alcanzaron los $90 millones, entre mobiliario urbano, veredas, canteros y superficies verdes de la Plaza de los Dos Congresos y sus alrededores. Con la denuncia, el Ministerio de Seguridad busca identificar a los involucrados y sostener las acusaciones ante la Justicia con el material audiovisual recopilado.
El cruce entre Yacobitti y Monteoliva
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, había posteado en la red social X tras la manifestación: «Los mismos violentos de siempre. Quieren imponer el caos, desafiar a las Fuerzas de Seguridad y convertir las calles en una zona liberada. En Argentina nadie está por encima de la ley».
El vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, le respondió en la misma red: «Comparto, ministra. Nadie está por encima de la ley, ni siquiera el presidente. Por eso tiene la obligación de cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario».
En declaraciones al canal TN, Yacobitti remarcó: «El acto se hizo por completo, hablaron todos los oradores. Al final del acto una minoría protagonizó hechos violentos. La policía debería identificarlos. Nos tuvimos que ir del acto porque recibimos gases abajo del escenario donde había estudiantes, docentes, investigadores, trabajadores no docentes». Y concluyó: «Soy el primero en repudiar cualquier tipo de hecho de violencia. En ese sentido, la policía fue ineficiente porque lo primero que tiene que hacer es identificar a los violentos para que todos puedan expresarse con tranquilidad».
El saldo oficial
Según el informe de la Policía de la Ciudad, los enfrentamientos dejaron ocho agentes heridos leves: dos de la Policía Federal, cuatro de Gendarmería Nacional y dos de Prefectura Naval. Hubo, además, manifestantes detenidos —entre ellos, al menos un adolescente de 14 años— por «atentado y resistencia a la autoridad», e interviene la Unidad de Flagrancia Este. Los choques más duros se registraron en la esquina de Rivadavia y Callao, con pedradas hacia los efectivos, que respondieron con gases y camiones hidrantes mientras el acto central se desarrollaba.
La oposición apuntó contra el Gobierno nacional por los incidentes. El jefe del kirchnerismo en la Cámara de Diputados, Germán Martínez, planteó ante la prensa con un claro enojo: «¿Por qué cuando no está la Policía nunca hay problema? ¿No será porque esto está armado por la propia Policía?».
En la misma línea, la diputada del Frente de Izquierda Myriam Bregman sostuvo en su cuenta de la red social X: «Cuando un gobierno se impone a fuerza de DNU y represión, es claramente AUTORITARIO. La violencia es estatal y no hay por qué aceptarla, hay que defender el derecho a la protesta».
El diputado nacional Esteban Paulón señaló: «Adentro, los aliados del Gobierno no dieron quórum para tratar el DNU 70. Afuera, Gendarmería tiraba gases, balas de goma e hidrante sobre la Marcha Federal Universitaria», y en consecuencia afirmó: «Un Gobierno que no cumple la ley y reprime a quienes le piden que la cumpla». Roy Cortina, presidente del Partido Socialista en la ciudad de Buenos Aires, aseveró: «VERGONZOSA REPRESIÓN EN LA 5TA MARCHA FEDERAL UNIVERSITARIA», pero dejó en claro que «NO VAN A FRENAR NUESTRO RECLAMO. MILEI, CUMPLÍ CON LA LEY».
El diputado Pablo Juliano, al igual que Germán Martínez, dialogó con la prensa y aseveró: «Terminó gaseado todo el personal de la Cámara de Diputados». «El Gobierno necesita construir una escena negativa», señaló.
Las fuerzas de seguridad que custodiaban la 5ª Marcha Federal Universitaria lanzaron gases lacrimógenos y gas pimienta, desplegaron camiones hidrantes y efectuaron disparos con balas de goma contra los manifestantes, que respondieron arrojando piedras, en una jornada de incidentes en la plaza del Congreso.
Los disturbios comenzaron pasadas las 15:30, cuando un grupo de manifestantes, varios de ellos encapuchados, vandalizó volquetes de basura, baldosas y bancos de cemento de la plaza y arrojó cascotes y proyectiles hacia el Parlamento. Gendarmería, la Policía Federal y la Policía de la Ciudad activaron entonces el protocolo de dispersión. Los gases llegaron hasta el Anexo de Diputados y afectaron a empleados del edificio.
De acuerdo al parte del SAME, se asistió en el lugar a un hombre que no precisó traslado, a una mujer de 57 años con sospecha de ACV, derivada al Hospital Ramos Mejía, y a otra mujer con dificultad respiratoria. Fuentes policiales informaron dos efectivos de la Federal heridos y un manifestante detenido por la Policía de la Ciudad. Durante la cobertura se reportaron además agresiones a la prensa, entre ellas a un camarógrafo de televisión que se encuentra fuera de peligro.
Los focos de conflicto sobre las avenidas Entre Ríos y Rivadavia impulsaron una desconcentración obligada, ayudada por la fuerte lluvia que comenzó minutos después. A pesar de la situación, los organismos y federaciones convocantes iniciaron el acto central cerca de las 16, del otro lado de la plaza, donde se leyó un documento firmado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y CTERA, entre otros, con el reclamo por la aplicación «inmediata y efectiva» de la Ley de Financiamiento Universitario.
El Gobierno repudió los incidentes. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, afirmó en un comunicado que «los mismos violentos de siempre quieren imponer el caos» y sostuvo que los manifestantes implicados «buscan desafiar a las Fuerzas de Seguridad y convertir las calles en una zona liberada». «El derecho a manifestarse no es un permiso para ejercer la violencia», remarcó, y advirtió que «quienes agredan a nuestros efectivos, destruyan bienes públicos o cometan delitos deberán responder ante la Justicia».
Entre los manifestantes, una estudiante de la Universidad Nacional de La Plata denunció: «Nosotros vinimos a manifestarnos de manera pacífica y la policía empezó a reprimir. Esto no puede seguir así».
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