El Tribunal Oral Federal N°5 comenzó este viernes a las 10.12 el juicio oral unificado por las causas Hotesur y Los Sauces, con la expresidenta Cristina Kirchner y el diputado Máximo Kirchner conectados de forma remota. El presidente del tribunal, José Michilini, aclaró que la virtualidad es «excepcional» y que ambos deberán presentarse de manera presencial para las indagatorias.
Una de las defensas objetó que la unificación de las causas no respetó los diez días hábiles previstos para ejercer la defensa en Hotesur, cuyo debate estaba previsto para marzo de 2027. Michilini respondió que la lectura de la acusación de Los Sauces continuará en los próximos días hasta cumplir ese plazo y confirmó que no habrá audiencia este sábado; el fiscal Diego Velasco entregará luego el resumen con la imputación de Hotesur.
En la lectura del resumen de la elevación a juicio, la Fiscalía sostuvo que los hechos «habrían sido organizados y desplegados desde la cúspide del Poder Ejecutivo Nacional» durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, y que una «asociación ilícita de carácter estable y permanente» canalizó entre 2003 y 2016 dádivas de la obra pública vial hacia los expresidentes y su núcleo familiar. El contador Víctor Manzanares, arrepentido en la causa, llegó en persona a los tribunales de Retiro y anticipó que espera «un veredicto condenatorio».
La expresidenta Cristina Kirchner y su hijo, el diputado nacional Máximo Kirchner, afrontan el juicio oral unificado por las causas Hotesur y Los Sauces, que investigan presuntas maniobras de lavado de dinero a través de los hoteles y las propiedades de la familia. Es el tercer juicio oral para la exmandataria y la primera vez que su hijo se sienta en el banquillo.
La primera audiencia se realizó en la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py, con modalidad mixta: el Tribunal Oral Federal N°5 autorizó a Cristina y a Máximo a seguirla de forma remota -ella, para evitar el operativo de traslado desde el departamento de San José 1111 donde cumple prisión domiciliaria; él, para compatibilizarlo con sus labores parlamentarias-, una habilitación limitada solo a esta primera sesión por el poco margen que dejó la reciente unificación de las causas. El resto del debate será estrictamente presencial, con audiencias los lunes, viernes y sábados, y el tribunal reservó además la primera semana de la feria judicial de enero de 2027.
Son 19 los acusados, entre ellos los empresarios Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián De Sousa. La lista de más de 300 testigos fue reducida por acuerdo entre las partes para darle celeridad al debate. Según la acusación, a Cristina se le atribuyen asociación ilícita, lavado de activos y admisión de dádivas, mientras que Máximo está imputado de asociación ilícita, en calidad de organizador, y lavado de activos.
Qué se investiga en Hotesur. La causa tiene como eje a Hotesur S.A., la sociedad propietaria del hotel Alto Calafate, y abarca también la hostería Las Dunas y el rol de Valle Mitre, la firma vinculada a Báez que explotaba los establecimientos. La hipótesis fiscal sostiene que empresas del grupo Báez pagaban por habitaciones y servicios que no siempre se correspondían con una ocupación efectiva, como forma de retornar al entorno Kirchner parte del dinero de la obra pública.
La acusación reconstruye, entre 2007 y 2008, operaciones para capitalizar la estructura hotelera: la venta de al menos diez propiedades de Santa Cruz a Austral Construcciones y Epelco por $15.103.096,50; un préstamo de Austral Construcciones a Néstor y Cristina Kirchner por $8.329.596,50 en diciembre de 2007; y cuatro créditos del Banco de Santa Cruz por $10.277.933,82. También cuestiona la venta, dos meses después, por dos millones de dólares, de terrenos que el matrimonio había comprado al municipio por $135.002,80. Hotesur fue adquirida el 7 de noviembre de 2008 por 4,9 millones de dólares y, según la fiscalía, personas de confianza habrían actuado por cuenta de los verdaderos compradores para ocultar su identidad; después, Néstor y Cristina donaron acciones de la empresa a Máximo. Para la acusación, Cristina Kirchner participó en las decisiones societarias, aprobó balances y ratificó contrataciones con la gerenciadora.
Qué se investiga en Los Sauces. La sociedad inmobiliaria fue constituida el 7 de noviembre de 2006 por Cristina y Néstor Kirchner, con el 45% de las acciones cada uno, y Máximo Kirchner, con el 10%. Según la acusación, Lázaro Báez y Cristóbal López concentraron el 86% de la facturación de la firma a través de alquileres y otras operaciones inmobiliarias.
Entre las operaciones bajo la lupa figuran la compra de una unidad del complejo Madero Center, en Puerto Madero -para la que Cristina aportó $317.000-, luego alquilada al Grupo Indalo; un dúplex de más de 600 metros cuadrados y cinco cocheras alquilados a Inversora M&S, vinculada a Cristóbal López; un terreno de 1.250 metros cuadrados en Río Gallegos incorporado mediante una compraventa con Austral Construcciones que después fue revocada en los papeles, pero sin que se restituyera ni se pagara el inmueble; y la compra del hotel La Aldea del Chaltén, escriturada en $200.000 pese a una tasación de $2.890.000, cuya explotación quedó sucesivamente en manos de Valle Mitre y de Idea S.A., relacionada con Osvaldo Sanfelice.
La unificación de ambos expedientes en un único debate fue dispuesta por la Cámara Federal de Casación Penal, con los votos de Daniel Petrone y Diego Barroetaveña y la disidencia de Alejandro Slokar, y revirtió la decisión inicial del TOF 5, que había previsto el juicio por Los Sauces para hoy y el de Hotesur para el 19 de marzo de 2027.

