El Indicador de Consumo elaborado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) registró en agosto una caída del 1,1% interanual y del 0,8% respecto de julio en la serie desestacionalizada, extendiendo a nueve la racha de meses consecutivos de retroceso. El resultado confirma que la demanda interna sigue sin encontrar un motor que la reactive, pese a la leve mejora del salario real que mostró julio.
El cuadro es consistente con los datos de consumo masivo de Scentia —que marcó una baja del 1,5% en agosto— y con el relevamiento de la CAC sobre el comercio minorista porteño, que mostró 291 locales vacíos en las principales arterias de la Ciudad. Los únicos canales que mostraron crecimiento fueron el comercio electrónico y las farmacias, insuficientes para compensar el retroceso general. La morosidad récord, el endeudamiento masivo para cubrir necesidades básicas y la caída del salario real desde noviembre de 2023 forman el triángulo que explica la persistente debilidad del consumo.
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