El Gobierno de la Ciudad presentó los nuevos coches para las líneas A y C del subte, cuya primera formación ya está terminada en China y llegará al país en enero. Son 50 unidades que, según lo anunciado, permitirán mejorar la frecuencia y el confort de los más de 240.000 pasajeros que usan ambas líneas.
Los coches contarán con aire acondicionado, cuatro cámaras de seguridad por unidad, pantallas LED que informarán la próxima estación, asientos antideslizantes, más agarraderas, espacios para personas que usan sillas de ruedas y señalización en braille.

En ese sentido, el ministro de Hacienda y Finanzas de la Ciudad, Gustavo Arengo, y el presidente de Subterráneos de Buenos Aires, Javier Ibañez, visitaron la fábrica de la empresa CRRC y participaron de la tradicional ceremonia de entrega. Una vez en Buenos Aires, las formaciones pasarán por una etapa de pruebas técnicas y de circulación, conocida como marcha blanca, y empezarían a circular en abril, según el cronograma difundido por el Gobierno porteño.
Los nuevos coches tendrán asientos de fibra con superficie antideslizante, una mayor cantidad de agarraderas para favorecer la circulación dentro de los coches y espacios especialmente diseñados para personas con movilidad reducida, con sectores para sillas de ruedas, apoyos isquiáticos y señalización en braille junto a las puertas.
Las primeras dos formaciones arribarán al país en enero. Una vez que se reciban, comenzará un período de pruebas previo a su puesta en servicio, que permite verificar el funcionamiento integral del tren y su interacción con la infraestructura y los sistemas de la línea, además de ajustar los distintos parámetros operativos.
La incorporación forma parte de un plan más amplio de 224 coches nuevos para toda la red: además de las 50 unidades para las líneas A y C, otras 174 renovarán la totalidad de la flota de la línea B, uno de los servicios más utilizados. El impacto definitivo en las frecuencias dependerá de la puesta en funcionamiento de las unidades y de su integración a la operación de cada línea.

“Gracias a la sustentabilidad fiscal y financiera de la Ciudad de Buenos Aires, podemos encarar este tipo de proyectos que requieren coordinación, confianza y visión a largo plazo, como la renovación de la flota y la construcción de la Línea F”, aseguró Arengo.
Luego del corte de cinta, los funcionarios supervisaron las pruebas de las formaciones en el taller y con el tren en movimiento.
Fuentes: Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires · Cadena 3

