El presidente de Francia, Emmanuel Macron, habló a la nación el domingo 18 de octubre a las 20, hora de París, un día después de la jornada de movilización que terminó con incendios, saqueos y más de mil detenidos en distintas ciudades del país.
Macron denunció a «facciosos» que se entregaron a una violencia «desenfrenada». «Esta noche todos sentimos ira y vergüenza», dijo. «¿Qué tienen en la cabeza? ¿Cómo pueden franceses hacerle esto a Francia?», agregó, y sostuvo que «nada justifica esto».
Qué anunció
- Indemnizaciones: el primer ministro, Sébastien Lecornu, presidirá una célula de crisis para ocuparse de las reparaciones. «Quienes destruyeron deben pagar», dijo el presidente.
- Protección de ciudades: los prefectos decidirán junto con los alcaldes cómo resguardar ciudades, edificios públicos y comercios, «incluso prohibiendo cuando haga falta ciertas concentraciones».
- Tono: «El país necesita orden y calma. No una escalada», afirmó. Dijo que Francia «merece una bella elección presidencial», con debates «con los partidos y no en la calle, por la violencia».
Reacciones
El presidente del Reagrupamiento Nacional, Jordan Bardella, pidió que Macron «pida perdón y se vaya». La ecologista Marine Tondelier, el Reagrupamiento Nacional y La Francia Insumisa reclamaron la renuncia del ministro del Interior, Laurent Nuñez. Bruno Retailleau, candidato de Los Republicanos, se opuso a ese pedido y dijo que el responsable era «el jefe de Estado mismo».
Lecornu, que recorrió anoche la calle de Rivoli, en el centro de París, habló de «una voluntad muy organizada, muy metódica de golpear fuerte». Ante los cuestionamientos por la falta de anticipación respondió: «No tenemos nada que ocultar». La célula interministerial de crisis se reúne este lunes por la mañana.
Fuentes: Paris Match, TF1 Info y Politico Europe.
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