El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó este sábado un masivo acto por el Día de la Lealtad en el que aseguró que «el peronismo va a volver a gobernar la Argentina» y llamó a reorganizar el movimiento para construir una alternativa al Gobierno de Javier Milei.
Ante una multitud de militantes y dirigentes, el mandatario reivindicó la gesta del 17 de octubre de 1945: «Le dio voz a los que no tenían voz, les dio derechos y participación política a los que estaban marginados y excluidos», y sostuvo que bajo el justicialismo hubo «una revolución económica, política y social, pero también una revolución de las conciencias».
En su cuestionamiento más duro a la Casa Rosada, apuntó contra el alineamiento internacional del Gobierno: «La Argentina no puede recibir órdenes de otro país: no podemos tener en vez de presidente a un che, pibe de los mandados del presidente de los Estados Unidos».
Con fuerte lectura interna, pidió concentrar los esfuerzos en la oposición real y dejar de lado las disputas domésticas: «Tenemos un adversario poderoso, con recursos internacionales, que quiere instaurar en Argentina una vuelta a la dependencia absoluta. El adversario está allá, es contra ellos. Para un peronista no hay nada mejor que otro peronista».
«Por eso hoy la lealtad con el pueblo es construir una alternativa que el año que viene termine con esta pesadilla que nos gobierna», sentenció, y agregó que la obligación actual es «actualizar la doctrina y estar a la altura de los tiempos».
Para cerrar, asumió un rol central de cara a la reconstrucción del espacio: «Cuenten conmigo para poner el cuerpo, para recorrer el país y para asumir las responsabilidades que tocan en esta hora del país. Al peronismo no hay desafío que le quede grande. Nuestra tarea es construir una alternativa, representar a nuestro pueblo y recuperar la Argentina para los argentinos».
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