Nicolás D’Albora, uno de los defensores de Nancy Forlini, coordinadora de Cuidados Domiciliarios de Swiss Medical, expuso sus alegatos de clausura y sostuvo que «no hubo ningún asesinato». Apuntó contra los integrantes de la Junta Médica Interdisciplinaria: «Fueron los mismos que estuvieron en la autopsia». Dijo que Forlini «no verifica el domicilio, no le corresponde» y que «provee los servicios médicos que piden los médicos tratantes». «Nancy Forlini es una persona física, de carne y hueso, no se merece con la saña que hablaron de ella», afirmó.
D’Albora sostuvo que Forlini «nunca cortó el contacto de los enfermeros». Recordó que «Maradona se cayó el 18 de noviembre» y que Cosachov se lo informó a Forlini, y que Pedro Di Spagna y el nutricionista Luciano Spena fueron al country San Andrés, pero Maradona «no quiso recibirlos». Sobre Agustina Cosachov, dijo que «desactivó la ambulancia», que había sido «rechazada» por el paciente, y que la psiquiatra «pidió relajar los controles de Enfermería». Calificó de «nefasto» a Maximiliano Pomargo, cuñado de Matías Morla, y cuestionó que la Fiscalía no lo acusara. Y planteó: «Es absolutamente contradictorio que se pida la absolución para Di Spagna y la condena por el delito de homicidio simple con dolo eventual para Forlini. Ambos recibieron la misma información».
Las defensas de Leopoldo Luque pidieron su absolución. Rallín dijo que el neurocirujano «se paró frente a ustedes y declaró 12 veces y les contó la verdad», lo definió como «chivo expiatorio» y afirmó: «A Luque le piden 16 años, la misma pena para alguien que va con un arma y mata a quemarropa». Sostuvo que Maradona lo echó de la casa de Tigre el 18 de noviembre de 2020, como había hecho con Di Spagna. Oneto pidió a los jueces Gaig, Ortolani y Rolón: «No sean semidioses, sean justos». Como pedido subsidiario, solicitó la pena mínima para homicidio culposo, de dos años, y que no se aplique la inhabilitación.
En la continuación de los alegatos de la defensa de Leopoldo Luque, el abogado Roberto Rallín sostuvo que el neurocirujano «no tuvo injerencia en la internación domiciliaria» de Maradona en el country San Andrés, de Tigre, y que «no eligió» la casa: dijo que de ese tema se ocupó Maximiliano Pomargo, cuñado de Matías Morla. «La internación tenía dueña, la manejó» Swiss Medical «a través de Forlini», afirmó, en referencia a Nancy Forlini, jefa de Cuidados Domiciliarios de la prepaga y también acusada. Rallín calificó de «ilegal» el acta de externación de la Clínica Olivos y la rompió en plena audiencia, como había hecho el fiscal Patricio Ferrari. Dijo además que «nadie lo llamó» a Luque cuando Maradona se indigestó.
Oneto, por su parte, sostuvo que «el edema en la cara no es un signo de alarma, no es un signo de insuficiencia cardíaca» y que «la prueba convergente dice que el corazón de Maradona estaba sano». Repasó los testimonios de los peritos de la Junta Médica Interdisciplinaria y dijo que la medicación cardíaca se la retiraron en 2007, cuando «Luque no estaba en la vida de Maradona». También afirmó que «el bloque acusador no tiene ninguna prueba».
El abogado Francisco Oneto, defensor del neurocirujano Leopoldo Luque, abrió la jornada con su alegato de cierre. Luque está acusado de homicidio simple con dolo eventual y los fiscales y querellantes pidieron para él entre 12 y 16 años de prisión. Oneto dijo que los acusadores mencionaron el dolo y la culpa, pero no se refirieron a la autoría: «Por un momento sentía que estaba en la redacción de un diario».
«Maradona estaba cardiológicamente sano y el resto de las cuestiones que podían tener eran asintomáticas», afirmó. Sostuvo que «Luque no era el encargado de la domiciliaria» y que «el traslado a una internación domiciliaria fue consentido por la familia». Y agregó: «Cada vez que lo llamaron y le pidieron que vaya, fue. Fue un resultado natural. No hay dolo, no hay imprudencia ni posición de garante». Según Oneto, la incumbencia de Luque a partir del 3 de noviembre era la neurocirugía y «no existía la más mínima posibilidad de prever este desenlace»: «Este juicio es un error». Por la tarde alegan Nicolás D’Albora y Agustín Varela, por la defensa de Nancy Forlini. El alegato se sigue en TN e Infobae.
Este miércoles siguen los alegatos de las defensas en el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 7 de San Isidro. Por la mañana alegan los abogados Francisco Oneto, Roberto Rallín y Julio Rivas, por la defensa del neurocirujano Leopoldo Luque. Por la tarde es el turno de Nicolás D’Albora y Agustín Varela, por la defensa de Nancy Forlini, jefa de Cuidados Domiciliarios de Swiss Medical.
La defensa de la psiquiatra Agustina Cosachov pidió su absolución por la falsedad ideológica y el homicidio simple con dolo eventual de Diego Maradona y, de manera subsidiaria, planteó la prescripción del delito. El abogado Vadim Mischanchuk sostuvo que «para condenar a una persona se necesita certeza» y que los acusadores «no pudieron probar la culpabilidad, la impericia o la negligencia». «La defensa propone la absolución de culpa y cargo», dijo.
Mischanchuk afirmó que la autopsia «no detectó alcohol ni drogas de abuso» y que «la defensa de Cosachov probó que la medicación era la correcta y las dosis eran necesarias». Su colega Martín Etchart señaló que «no debería haber imputados» en un debate que «es para determinar si hubo o no mala praxis». Marcelo Rodríguez Jordán pidió la eximición de prisión y que no se aplique la inhabilitación para ejercer la medicina.
El abogado Vadim Mischanchuk, defensor de la psiquiatra Agustina Cosachov, acusó a Swiss Medical de «entorpecer todo» y de querer «sacarse de encima» a Maradona en la Clínica Olivos. «Cosachov nunca pateó la pelota afuera», afirmó en su alegato de clausura. Cosachov está acusada de homicidio simple con dolo eventual; fiscales y querellantes pidieron para ella penas de entre 8 y 12 años de prisión, según Infobae.
Mischanchuk abrió su exposición con un mensaje a la familia: «Frente a una cámara de televisión se puede decir cualquier cosa, pero acá, en este Tribunal, no. Decir la palabra estafa o asesinato son muy fuertes». Y adelantó: «Vamos a probar que Agustina Cosachov cumplió un rol específico».
Mostró historias clínicas de Ipensa, en La Plata, y de la Clínica Olivos, y dijo: «El paciente fue voluntariamente a Olivos para operarse del hematoma subdural. […] No tuvo una internación involuntaria en Olivos». Exhibió chats del 4 de noviembre de 2020, cuando Cosachov pidió la internación domiciliaria, y sostuvo que la prepaga lo impidió: «La prepaga entorpeció el primer momento en el que el paciente se quiso ir a la casa». Según dijo, el 5 de noviembre de 2020 Maradona tuvo una complicación de neumoencéfalo tras la operación. Sobre los allanamientos a la casa de la médica, afirmó que la Policía «se llevó dos celulares, una tablet, recetarios».
Sobre la atención en el barrio San Andrés, criticó que Swiss Medical enviara auxiliares de enfermería y no enfermeros, y apuntó contra la jefa de Cuidados Domiciliarios, Nancy Edith Forlini, por prohibir el contacto de los enfermeros, el neurólogo y otros integrantes del chat «Tigre» con los médicos tratantes. Reprodujo un audio de Forlini: «Me llego a enterar que alguien habla con el equipo tratante y lo hablo con los gerentes». Dijo que Cosachov no actuó con «indiferencia» y que la prepaga «la hizo incurrir» en «error».
Planteó que «lo mejor para alguien que sufre consumo problemático es una clínica de rehabilitación» y que el paciente quería irse a su casa. Más tarde dijo que a Forlini los gerentes de Swiss Medical «le ataron las manos» y que la acusada «no supo desatárselas». Citó una frase del forense Carlos Mauricio Cassinelli, uno de los peritos de la autopsia y la Junta Médica Interdisciplinaria: «Es contrafáctico saber que si estaban todos se evitaba la muerte». Los jueces dictaron un nuevo cuarto intermedio. El alegato se sigue en TN y Infobae.
Al cierre de su alegato, el abogado Diego Olmedo solicitó la absolución del psicólogo Carlos Díaz. «No hay que buscar una sentencia ejemplar, buscamos una sentencia justa», expresó. Antes había sostenido que el «objetivo» de Díaz fue la cura de las adicciones de Maradona, que «no se ocupaba de las cuestiones clínicas» y que «nunca se le representó la posibilidad de la muerte». Los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón dictaron un cuarto intermedio hasta las 15:30 en los Tribunales de San Isidro.
Durante el alegato de clausura de la defensa del psicólogo Carlos Díaz, su abogado, Diego Olmedo, dijo que el acusado «no interactuaba con las hijas con la ex mujer» de Maradona y negó que sea el «artífice» de la internación domiciliaria en el country San Andrés. «Esa mentira es la piedra angular de la acusación», afirmó, en el juicio por homicidio simple con dolo eventual. La audiencia se sigue en Infobae.
Olmedo leyó conversaciones del grupo de WhatsApp «Parte médico Olivos», donde, dijo, no se encontraba Díaz. Sostuvo que los enfermeros que atendieron a Maradona en Tigre «no se contactaron» con el psicólogo y que Díaz no echó a los acompañantes terapéuticos ni «aisló» al paciente de la familia. Según el letrado, otras conversaciones muestran que Gianinna estaba de acuerdo con reducir las visitas a su padre en San Andrés.
El defensor afirmó que Díaz sabía que en la casa había «enfermeros, el sobrino Jonatan Espósito, la cocinera “Monona” y custodios», pero no conocía la interna de ese entorno. «Maradona tenía sus propias reglas. Todos sabemos cómo Maradona era en la vida, un día podía ser amigo de alguien, otro día no y así. ¿Entonces por qué se lo reprocha a Díaz?», se preguntó. Y dijo que no concibe «que le echen la culpa a Carlos Díaz por la muerte»: «No los responsabilizo», aclaró a la familia.
Dalma, Gianinna y Jana Maradona escucharon el alegato en la sala. Los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón dictaron un cuarto intermedio de 15 minutos durante la exposición.
El juicio por la muerte de Diego Maradona entra en su última semana de audiencias con los alegatos de las seis defensas ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro, según TN. Hoy exponen las defensas del psicólogo Carlos Díaz y de la psiquiatra Agustina Cosachov; el miércoles, las de Nancy Forlini y Leopoldo Luque; el jueves, las de Ricardo Almirón y Mariano Perroni, integrantes del equipo de enfermería.
La fiscalía pidió 12 años de prisión para Luque, 10 para Forlini, 8 para Cosachov, 5 para Díaz y 4 para Almirón y para Perroni, y la absolución de Pedro Di Spagna, según TN.
La Justicia rechazó la probation que había propuesto el abogado Matías Morla, que será juzgado por administración fraudulenta en la causa por las marcas de Maradona. Según La Nación, lo resolvió el juez Juan Giúdice Bravo, que consideró que las propuestas de suspensión del proceso a prueba «no ofrecen una respuesta suficientemente seria y concreta superadora del conflicto». Morla había ofrecido US$ 100.000, unos 150 millones de pesos. TN informó que irán a juicio con él su cuñado, Maximiliano Pomargo, y dos hermanas de Diego Maradona. Los hijos de Maradona se habían opuesto a la suspensión del juicio en una audiencia el 28 de septiembre. El abogado Alfredo Huber, que representa a Dalma y Gianinna, dijo a La Nación: «Estamos más que conformes. El fallo habla por sí solo. Está muy bien. Pedir la probation no es una joda».
Dalma Maradona respondió al descargo de su media hermana Jana con una serie de historias en sus redes sociales y pidió cerrar la polémica: «Para mí también este tema termina acá porque el foco tiene que estar en lo único importante para mí y es QUE MI PAPÁ TENGA JUSTICIA!».
La actriz negó haber tenido conocimiento previo de la decisión de su abogado de pedir la absolución del psicólogo Carlos Díaz: «Juro que es mentira que lo sabíamos hace 10 días. Yo no omito ni invento nada y nadie quiere generar una narrativa errada ni hacerte quedar como algo que no seas», escribió, y aclaró que su enojo «no es puntual con vos sino con el pedido de absolución de un tipo que es un HDP».
Sin bajar el tono, cuestionó la actitud de Jana: «No podés ponerte el papel de VÍCTIMA siempre. Esta vez tomaste una decisión y te tenés que bancar que mucha gente no esté de acuerdo con vos o no pueda entenderte». Y sumó: «Quedate tranquila que los procesos legales los conozco y POR SUERTE los que van a decidir son los jueces».
«Todos hacemos lo que creemos correcto, no sos la única. En vez de hablar de mis impulsos, ¿por qué no explicás tu decisión? Que en definitiva es lo que importa y en tanto texto no lo vi», cerró Dalma.
Jana Maradona respondió públicamente a sus medias hermanas, Dalma y Gianinna, luego de que la tildaran de «mala leche y traicionera», tras el pedido de absolución del psicólogo Carlos Díaz por parte de su abogado.
Con un extenso comunicado difundido en sus redes sociales, la joven sostuvo que la «señalaron maliciosamente» y aclaró su postura sobre los imputados: «Antes de los alegatos, mis abogados hablaron con los abogados de las querellas y la fiscalía y dimos nuestra postura sobre cada imputado, y de hecho el punto Díaz fue tema de debate. De 7 imputados coincidimos en 6. Lo que está mal es señalar al otro injustificada y maliciosamente».
El cruce con Dalma
«Dalma, el problema no es que te expreses, porque podés hacerlo sobre los temas que quieras en tus redes. El problema es que intentás generar una narrativa para que yo quede como la hija de puta, siendo que todo se basa en una mentira», escribió Jana, quien además aseguró sobre Díaz: «No me deja de parecer un imbécil y desagradable como persona, eso está clarísimo y lo dije en mi alegato».
En referencia a la causa por las marcas, donde se acusa al abogado Matías Morla de apoderarse ilegítimamente de los derechos de imagen del futbolista, Jana negó cualquier vínculo: «No me paga Morla, no arreglé con Morla. Y sé perfectamente lo hijo de puta y garca que es. Hace 6 años que venimos peleando Gianinna, vos y yo en otro juicio penal contra él y su banda».
Agregó que en su alegato incluyó «la extracción de testimonios contra Pomargo (cuñado de Morla) y Vanesa Morla (hermana de Morla)» y que pidió que se los investigue «como coautores por el homicidio de nuestro padre». «Solo nosotros lo hicimos. Creo que mi posición está clara. No omitan, ni inventen», remarcó.
«La sentencia la dicta el tribunal»
«Es lamentable que tenga que descargarme sobre esto cuando estoy convencida de que todos buscamos lo mismo: verdad y justicia», consideró Jana, y apuntó: «Nosotros no tenemos la última palabra porque la sentencia la dicta el tribunal, al que conozco por haber ido audiencia tras audiencia. Confío en que van a dictar una sentencia justa».
«Mi papá estaría absolutamente orgulloso de ver cómo defiendo lo que creo correcto», afirmó, y cerró: «Mi energía va a seguir puesta en que se haga justicia por mi papá, que pueda descansar en paz y que la gente tenga un lugar para recordarlo. Este tema termina acá».
2.545 palabras
12 minutos de lectura