El presidente Javier Milei aterrizará este miércoles en París para participar del evento «Invest in Argentina», con el objetivo de presentar oportunidades de inversión ante el empresariado europeo. La gira incluye una reunión en el Palacio del Elíseo con el presidente francés Emmanuel Macron, donde la cooperación nuclear ocupará un lugar central: Argentina y Francia mantienen una larga historia de colaboración en energía atómica, y el Gobierno espera formalizar acuerdos en el área que se inscriban en el relanzamiento del plan nuclear argentino.
Los sectores que el Gobierno busca posicionar ante los inversores europeos son minería —con foco en litio y tierras raras—, energía —hidrocarburos de Vaca Muerta y renovables— y tecnología nuclear. El marco geopolítico es favorable: el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea entró en vigor a comienzos de año y abrió un nuevo escenario para las relaciones comerciales y de inversión entre ambas regiones.
La gira a París también tiene una dimensión política. Milei busca mostrar que la ofensiva diplomática por Malvinas —que generó tensiones con el Reino Unido y con Brasil— no afectó su capacidad de relacionarse con las potencias europeas. Francia es miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y su respaldo o neutralidad en el conflicto de soberanía tiene peso específico. El contexto de la visita es sin embargo incómodo: el Gobierno llega a Europa con una economía que JP Morgan anticipa en recesión técnica, con la industria en caída libre y con un consumo interno que acumula nueve meses de retroceso.
Los resultados concretos de las rondas de inversión previas al viaje son modestos. La inversión bruta interna cayó un 7,6% en el primer semestre de 2026, y los proyectos aprobados bajo el RIGI no se materializaron en flujos de inversión extranjera directa en la proporción esperada. La apuesta es que la presencia de gobernadores y la llegada del acuerdo Mercosur-UE den señales de mayor previsibilidad a los inversores europeos.





