La actividad industrial profundizó su crisis en agosto. Según estimaciones del Centro de Estudios de la UIA, el sector registró una caída del 0,3% mensual desestacionalizado y del 5,7% interanual, acumulando una contracción del 3% en los primeros ocho meses de 2026 respecto del mismo período de 2025. Con este resultado, la industria se ubica un 11% por debajo de los niveles de 2022 y 2023.
FIEL fue más pesimista: estimó una caída mensual del 0,9%, lo que representaría el tercer retroceso consecutivo, y advirtió que el ritmo de la recesión actual supera a la mitad de los procesos recesivos registrados desde 1980. Los sectores más golpeados en el acumulado del año son la industria automotriz con una caída del 17,4%, los minerales no metálicos —vinculados a la construcción— con un retroceso del 6,1%, la metalmecánica con una baja del 5,6% y los bienes durables y semidurables con una contracción del 21% interanual. La metalurgia opera con apenas el 39,6% de su capacidad instalada. Los bienes de capital acumulan siete meses consecutivos de retroceso.
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