El INDEC confirmó que los salarios registrados subieron un 2,1% en julio de 2026, superando en 0,4 puntos porcentuales la inflación del mismo mes, lo que marcó la primera ganancia real mensual del año. Sin embargo, el dato positivo no alcanza para compensar el deterioro acumulado: en la comparación interanual, los salarios registrados cayeron un 2,8%, y desde noviembre de 2023 —inicio de la gestión Milei— la caída real acumulada llega al 8%.
El impacto es marcadamente desigual según el sector. Los trabajadores privados registrados acumulan una pérdida de entre el 3% y el 5% real desde noviembre de 2023. Pero el golpe más duro lo recibieron los empleados públicos: el sector público en su conjunto perdió un 16% de poder adquisitivo desde el inicio de la gestión, y los empleados de la administración pública nacional son los más afectados, con una caída real del 32% en el mismo período. La brecha salarial entre el sector privado formal y el empleo público nacional se amplió de manera significativa, lo que impacta directamente sobre la capacidad de retención de profesionales calificados en el Estado.
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