Entre enero y julio se registraron 23.249 ingresos a Casa Rosada, pero apenas 18 gobernadores pasaron por ahí para reunirse con el Gabinete nacional. El ranking de visitas —liderado por Rogelio Frigerio— muestra qué provincias construyeron canal de diálogo con el Gobierno y cuáles, entre ellas Buenos Aires, quedaron directamente afuera.
Según los registros de ingreso a Casa Rosada entre enero y el 31 de julio de 2026, 18 gobernadores mantuvieron reuniones con el Gabinete de Javier Milei en ese período. El dato, sin embargo, no muestra un vínculo directo entre los mandatarios provinciales y el Presidente, buena parte de esos encuentros tuvieron como participantes también a Diego Santilli, con 24 reuniones, y a Eduardo «Lule» Menem, con 7, con la participación adicional de Karina Milei y Manuel Adorni en varios de esos encuentros.
El ranking de visitas
Rogelio Frigerio (Entre Ríos) encabeza la lista con 5 visitas. Lo siguen Rolando Figueroa (Neuquén) y Leandro Zdero (Chaco), con 4 cada uno, y un pelotón de cuatro gobernadores —Claudio Poggi (San Luis), Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca) y Alberto Weretilneck (Río Negro)— con 3 visitas cada uno.
Con 2 visitas figuran Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Carlos Sadir (Jujuy), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Ignacio Torres (Chubut) y Gustavo Sáenz (Salta). Con una sola visita en siete meses aparecen Alfredo Cornejo (Mendoza), Jorge Macri (Jefe de Gobierno porteño), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Claudio Vidal (Santa Cruz).
Los que nunca fueron
Cinco gobernadores no registran ni una sola reunión con el Gabinete nacional en los primeros siete meses del año: Axel Kicillof (Buenos Aires), Gildo Insfrán (Formosa), Ricardo Quintela (La Rioja), Elías Suárez (Santiago del Estero) y Hugo Passalacqua (Misiones). El caso de Kicillof es el que más llama la atención: gobierna la provincia con más habitantes y peso electoral del país, y sin embargo no figura en ninguna planilla de reuniones oficiales con la administración libertaria.
Aparte queda el caso de Martín Llaryora (Córdoba), que no figura en las planillas de reuniones pero sí estuvo una vez en Balcarce 50: el 30 de junio, en la jura de Diego Santilli como jefe de Gabinete. Un dato que pone en cuestión qué cuenta como «reunión» a los fines de este registro y qué se filtra en la información oficial que difunde el Gobierno.
El patrón que surge de los datos es claro: los gobernadores que más veces pisaron la Rosada son, en general, los que negociaron leyes, fondos o gestos políticos con el oficialismo; los que nunca fueron son, en su mayoría, referentes de espacios que no están alineados con el Gobierno nacional. Más que una foto de gestión federal, el ranking retrata con quién elige sentarse a hablar el Gobierno de Milei —y con quién no.
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