Las víctimas de grooming detectadas y rescatadas en Argentina aumentaron un 76,9% entre enero y abril de 2026 respecto al mismo período del año anterior, según datos del Ministerio de Justicia. En paralelo, una encuesta nacional reveló que 6 de cada 10 chicos y adolescentes dicen haber sido contactados por un desconocido a través de redes sociales o juegos online. Los números confirman una tendencia que los especialistas vienen advirtiendo desde hace años: el grooming es una de las formas de violencia contra la infancia que más creció en la última década, y el avance tecnológico lo hace cada vez más difícil de detectar.
¿Qué es el grooming?
El grooming es una forma de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes que ocurre en el entorno digital. Un adulto toma contacto con un menor a través de internet —redes sociales, chats, juegos online— con fines sexuales, usando engaño, manipulación y presión emocional para lograrlo. No hace falta que haya contacto físico para que el daño sea real: el grooming afecta la integridad, la privacidad y el bienestar emocional de la víctima.
Las cuatro etapas
El proceso sigue un patrón reconocible. En la primera etapa, el agresor hace el primer contacto, muchas veces falseando su identidad o edad y presentándose como un par con intereses similares. En la segunda, profundiza el vínculo con atención constante y validación emocional, buscando que el chico o la chica se aísle progresivamente de su entorno de protección. En la tercera, empieza a introducir contenido íntimo en la conversación de a poco, para normalizarlo dentro del vínculo. En la cuarta, pide imágenes o un encuentro personal. Si hay negativa, aparecen el chantaje, la extorsión o las amenazas.
Los números
El perfil de las víctimas muestra que el 59% tiene entre 12 y 17 años, el 22% entre 6 y 11 años, y el 76% son mujeres. Neuquén es la provincia con mayor porcentaje de chicos que fueron contactados por desconocidos, con el 79,9%. A nivel de los agresores, el 82% son hombres y el 78% de las denuncias por engaño online involucran a niñas. 7 de cada 10 abusadores que piden material íntimo son desconocidos para la víctima. El 60% de los chicos tiene su primer dispositivo con acceso a internet a los 9 años. Y hay un dato nuevo que preocupa especialmente a los especialistas: el uso creciente de inteligencia artificial para generar imágenes falsas y usarlas como material de extorsión.
Señales de alerta
Algunos indicios que pueden indicar que un chico o una chica está siendo víctima de grooming: cambios bruscos en la rutina o baja en el rendimiento escolar; ansiedad, cambios de humor repentinos o llanto sin motivo aparente; estar conectado hasta muy tarde o insistir en conectarse fuera de los horarios habituales; ocultar el celular o la pantalla cuando alguien se acerca; cambios en el lenguaje corporal como cabeza gacha o evitar la mirada; recibir regalos, recargas o dinero cuyo origen no puede explicar.
Cómo prevenirlo
La prevención empieza en casa, antes de que ocurra una situación de riesgo. Los especialistas recomiendan hablar del tema desde edades tempranas, sin esperar a la adolescencia; configurar la privacidad de las cuentas y acompañar el uso de redes y juegos online según la edad del chico; explicarles que nunca deben compartir fotos íntimas, datos personales como dirección, colegio o teléfono, ni acordar encuentros con desconocidos de internet; y generar un clima de confianza para que, si algo incómodo pasa, puedan contarlo sin miedo a un reto.
Qué hacer si pasa
Si se detecta una situación de grooming, lo primero es cortar todo contacto con esa persona de inmediato. No borrar nada: guardar capturas de las conversaciones, fotos o videos como prueba. Hacer la denuncia lo antes posible, evitando la tentación de investigar al agresor por cuenta propia.
Dónde denunciar:
- Línea 137 (Programa Las Víctimas Contra las Violencias), disponible las 24 horas
- App GAPP de Grooming Argentina, que permite denunciar con un botón
- groomingarg.org/denunciarcsam, sección de reportes online
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