El Índice de Consumo Privado de la Universidad de Palermo registró en julio una caída interanual del 1,2% y un retroceso mensual desestacionalizado del 0,2%, encadenando la octava baja consecutiva en la comparación anual.
El resultado confirma que el consumo privado no logró sostener la leve recuperación que había mostrado en el segundo trimestre del año y que el impulso del medio aguinaldo de junio se agotó rápidamente.
Los sectores más afectados en julio fueron los autos, cuyas ventas cayeron un 12,8% interanual —en un semestre que ya acumulaba un retroceso del 9,9%—, y la carne vacuna, cuyo consumo siguió retrocediendo por el encarecimiento del producto frente al poder adquisitivo de los hogares.
El consumo online fue nuevamente la excepción positiva dentro del cuadro general. La desaceleración de la inflación no alcanzó para compensar la caída del salario real, el aumento de las tarifas de servicios públicos y el mayor peso de la deuda en los presupuestos familiares.





