La inversión en Argentina acumuló una caída del 7,6% en el primer semestre de 2026 respecto al mismo período del año anterior, según el índice de Inversión Bruta Interna Mensual de la consultora Orlando Ferreres & Asociados. En junio, la contracción interanual fue del 6,2%, marcando la octava baja consecutiva. El nivel de inversión equivale al 17,2% del PBI, el piso más bajo de la era Milei, y la maquinaria y equipos —el componente más sensible a las expectativas empresariales— cayó 11,2% interanual en el sexto mes del año.
Los especialistas advierten que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y el Súper RIGI, presentados por el Gobierno como los motores del crecimiento futuro, no alcanzan para generar una recuperación extendida a toda la economía. Los plazos y cronogramas de los proyectos anunciados son flexibles y sujetos a cierta discrecionalidad, por lo que su impacto real en las estadísticas es todavía marginal.
Mientras tanto, la recuperación del PBI sigue apoyándose casi exclusivamente en las exportaciones y en cierta recuperación del consumo privado, pero la inversión —considerada el motor clave para la creación de empleo y el desarrollo de largo plazo— profundiza su retroceso. La construcción mostró un tímido rebote mensual en junio, pero acumula una caída del 1,7% en el semestre.





