Patricia Walsh, exdiputada nacional y legisladora porteña, murió a los 74 años. Referente de la izquierda y militante por los derechos humanos, fue una de las impulsoras de la nulidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, aprobada por el Congreso en 2003.
La dirigente había atravesado una enfermedad y una internación. Su muerte fue informada por medios nacionales este jueves. Hija del escritor y periodista Rodolfo Walsh, mantuvo una actuación política propia, ligada a la lucha contra la impunidad de los crímenes de la última dictadura.
Del Congreso a las causas por derechos humanos
Walsh fue diputada nacional entre 2001 y 2005 y ocupó una banca en la Legislatura de la Ciudad entre 2007 y 2010. También fue candidata presidencial por Izquierda Unida y participó de las comisiones de Educación, Derechos Humanos y Libertad de Expresión durante su paso por el Congreso.
Entre las iniciativas que acompañó se destacó la eliminación de las leyes que habían limitado el juzgamiento de los responsables de crímenes de lesa humanidad. Esa intervención formó parte de una trayectoria pública que continuó después de dejar los cargos electivos.
Era querellante en el juicio por la Masacre de la Calle Corro, en la que fue asesinada su hermana, María Victoria Walsh, el 29 de septiembre de 1976. Este año había declarado ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal número 7 para reclamar justicia por ese hecho.
En 2025, junto con Myriam Bregman, realizó una presentación judicial para preservar archivos históricos de la Armada ante el riesgo de su destrucción. También trabajó como periodista y fue delegada gremial del Instituto Nacional de Tecnología Industrial.
